
Suenan las ánimas en el omnium santorum, mientras las burbujas de un gintonic cosquillean mi nariz. El vuelo de unos vencejos ha hirvanado uniéndolas unas 7 u 8 espadañas. No dejo de fumar para q no me venga un golpe de tos y casi me ahogue. Todo es solemne hasta q el ruido de una moto lo debarata.
He cumplido ya varias veces 30, y al cabo de toda esa biografía tiemblo como un adolescente porque viene un hombre a follarme.
Mi piel está impecablemente hidratada, tersa, muy morena de una playa andaluza, para cuando la beses y la muerdas sientas la sangre debajo y no te de miedo a marcarla. Mi cara lacerada por el afeitado, mis uñas recortadas y limadas, un depilado rápido y efectivo, una buena lavativa y moderadamente embriagado. Hoy estoy guapo, doblemente guapo, exageradamente guapo, para que Él se encabrone cuando me vea.
Está aquí, lo tengo enfrente, ha subido en un minuto escaso 87 peldaños sin fatigarse, su ritmo cardiaco a sus 47 años es más pausado q el mío que llevo acelerado el pulso todo el día sin levantarme del sofá y sin soltar el mando a distancia del televisor.
Es normal y corriente, más corriente que normal, se empina para encularme, y un buen traje le sienta bien a cualquiera que no se doble andando. La corbata se la habrá comprado Ella en la semana fantástica del Corte Inglés a buen precio, al contado.
Entiendo lo que mueve a un sevillano al arrodillarse como un miserable ante un Cristo de madera barnizada carcomida agujereado por potencias de oro de muchos quilates, y ante una Virgen envuelta en encajes y blondas y bordados y coronada 40 años atrás en la q mariposean 30 esmeraldas, cuando yo me arrodillo ante la bragueta de un hombre para sacarle el nabo y metermelo en la boca y no parar hasta q siento en mi rostro su espeso semen bordeando la comisura de mis labios.
-Fóllame, fóllame, sólo te he abierto la puerta para q me folles, sintiendo tu nabo en mi culo es la única manera de tenerte.....fóllame, fóllame
Me irrita q me sonría tanto, que me pregunte por los peores tugurios para hombres en los q me meto donde se guarrea sin límites ni precaución para saciar su hambre de vicio, o si a las travestonas del Itaca les aplaudieron mucho o poco una noche de miércoles.
Un hombre con los pantalones en los tobillos es más emotivo, cercano y real que la belleza intangible de un cuadro colgado en el Thyssen mientras un subordinado te increpa con la mirada para q no acerques tu vaho a una pintura. Su polla esta empapada de mi saliva y Él sólo sabe sonreirme y acariciarme, hasta q se cansa, me saca los dedos del culo y me pide un café.
- Sólo he venido a llevarme la basura.
- Fóllame, te pido que me folles....
Un café, un negro café, un café descafeinado porque no me dió tiempo a comprar un café café. Un café q no estará más caliente que mis nalgas, un puto y asqueroso café que no le calmará la sed a no ser que chupe y se trague la saliva de mi boca que se duele de pedirle que me folle
Sevilla es la capital del mundo donde mayor porcentaje de bares y cafeterias y restaurantes existe por metro cuadrado, no hay una calle q al menos tenga un bar ó 2 ó cientos de miles a la revolver. El mayor negocio y el más rentable a corto plazo y el q más trabajo crea son éstos, y un hombre q se viste por los pies, q no sabe lo que es un buen maquillaje para disimular la edad y está muy lejos de esas plumeras de la nueva era del matrimonio gay en España, en vez de irse a cualquiera de Ellos para satisfacer su carencia de cafeina, en vez de ponerme a 4 patas y clavarme su polla hasta q sus huevos rozaran con los mios, bombearme el culo hasta q mis quejidos se volvieran gritos y tuviera q taparme la boca con su mano, me pide un café.
Yo ya le tenía el café preparado, reposando en la exprés, y una taza de porcelana falsa con leche fría sin azúcar en la cocina. Fue a por él.No insisto más. No puedo obligarte a nada q no desees y sientas. Su polla está guardada en sus calzoncillos. Yo sigo desnudo disimulando toda mi rabia y mi ira. Le ha hecho gracia q le contara q un finlandés en Torremolinos quisiera pagarme 100 euros por dejármela chupar en el día de su cumpleaños, lo q no le terminé de decir es que acepté su proposición y al dia siguiente me fui a una tienda de unos marroquís que venden armanis y versaces a muy buen precio con etiqueta de autenticidad y me di ese pequeño lujo.
-Ahí tienes la basura.
Está bajando los 87 peldaños. Me acaba de ver arriba agarrado a una piña en la baranda, le hago un gesto con las manos. Arranca. Sale de la calle Peral. En su cabeza rapada alivia el pensamiento de q quizás le hubiera pegado unas ladillas q habré traido de por ahí de vuelta de mis folleteos y tal vez al rato los parásitos sanguinarios se acomodarían en un coño más jugoso y apetecible q mi culo. Se lo q mis palabras le van a afectar, me lees ahora y sientes horror hacia mi, te estoy perdiendo, yo q nunca te tuve, q nunca te hice preguntas porque siempre hay una maricona lista q folló contigo antes y se encarga de empaparme de tus miserias para q no t siga viendo porque con ella te corres y conmigo no, yo q nuca te conté porque no hay cortinas en mi habitación y como quedan aún agujeros por tapar en las paredes cuando esta casa mía hace unos pocos meses fue un infierno, y harto de tios de excesos de ibuprofenos de condones de pesadillas de la vecina del primero B de mi inquilino de mi madre del banco santander de vodafone de las mañanas de Ana Rosa Quintana del mesenger de las saunas del plato de pasta de cada día de la Alameda siempre en obras de no dormir de noche y dormir de dia y quedarme dormido en el sofá del geriátrico mientras las viejas se mean y me olvido de cambiarles el pañal del contrato por un mes q me renuevan el mes siguiente por un mes más hasta el próximo y mes de escribir esta mierda de blog por culpa de Lorenzo para q no acabe como Rimbaud despreciando el arte de unir un sustantivo a un verbo el verbo sin el sustantivo el sustantivo solo tirado en la plaza Mata llevándoles unos cafés de madrugada a las putas q se les congela el chocho de frio o un caldo de puchero con todos los habíos para q se les caliente el gañote y sigan tragando pijotes. Con razón sólo querías un café.
Están llamando al portero, son dos chicos q vienen a folletear conmigo, q mientras disparataba arruinando en pedazos mi relación contigo, han contactado en el Chat de Chuecas y con el calentón q a los hombres nos quita el sueño a estas horas de madrugada vienen a follarme y a q los folle.
Me pides q no acabe el texto, te he tenido al tanto de lo q escribía y me han arrastrado las frases hasta este final.
Fernando, soy un guarro, en un cuarto oscuro hace tiempo perdí la vergüenza, cuando poseso y embrutecido paso horas en silencio alli dentro escuchando esos rugidos de hombres lamentándose de placer, y alumbro con un mechero esos cuerpos empujando otros cuerpos peleándose por unas bocas y unos culos hasta q siento el salpicar de sus corridas, vuelvo a casa a ducharme y a leer unos versos de Whitman o Cernuda mientras el Oblivion de Piazzolla te devuelve a mi y agotado me quedo dormido.
Me acabo de levantar y voy a la cocina a preparame el desayuno. La taza q utilizó está ahí encima, la cafetera está intacta. No probó el café.